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La influencia del Atlántico

Juan Vázquez, director general de Bodegas Martín Códax, tiene la suerte de haber nacido donde otros van a inspirarse.

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En uno de sus poemas, la escritora gallega Emilia Pardo Bazán reflexionó sobre la naturaleza de las almas gemelas: Mitades de una gota de rocío / con que el mar, al beberla, / en lo profundo de su seno frío / cuaja una sola perla. Esas perlas tal vez sean las uvas de las viñas de las Rías Baixas, cuya fusión deriva en una de las denominaciones de origen más jóvenes de España. No resulta aventurado interpretarlo de esta manera si tenemos en cuenta que la orografía de Galicia está bañada por las brisas marinas que propician un clima húmedo, con temperaturas constantes y moderadas, muy adecuadas para la correcta maduración de la uva Albariña. Especialmente el Valle del Salnés, que es la casa de Bodegas Martín Códax, uno de los referentes en el arte de producir Albariño. Juan Vázquez (Lugo, 1958) es el director general de esta cooperativa situada en la localidad de Cambados, cuya estructura la conforman 270 socios.

Bodegas Martín Códax
Foto: Guillermo de la Torre

“Nos encontramos en un lugar privilegiado porque, por un lado, tenemos la bravura del océano Atlántico, cuyas borrascas y tormentas nos dan vida, salinidad y nubes; y, por otro lado, tenemos las Rías Baixas, formadas por diferentes desembocaduras que traen agua dulce y agua salada. Tenemos el equilibrio perfecto entre humedad y calor, lo que propicia un clima ideal para el cultivo de la vid. Y en concreto del Albariño”, explica Vázquez, que este año cumple 25 años en la empresa. Tras trabajar durante años para una multinacional estadounidense, decidió “dar un cambio a su vida”. De esta manera acabó en Martín Códax, una bodega que toma su nombre de un célebre trovador gallego.

Fundada en 1986 por iniciativa de cincuenta viticultores, el negocio que dirige es una de las empresas más importantes del sector en España. “Está muy de moda hablar de la dieta mediterránea, y lo respeto mucho. Pero a mí me gusta más la dieta atlántica porque de primero ponemos unos percebes para abrir boca. Eso nos da fósforo, yodo y selenio, ¡y si eres vegano tenemos algas!”, cuenta entre risas. Amén.