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La magia de la atemporalidad

Una combinación entrañable e inspiradora. Un lugar donde admirar y comprar antigüedades y disfrutar de una comida sencilla y saludable.

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Fue en 2013 cuando Martina García decidió dejar la estabilidad de su trabajo como enfermera con plaza fija para crear un sueño que hacía tiempo que tenía. Sus pasiones siempre fueron cuidar y crear, y así lo refleja su formación en enfermería y diseño de moda. Con el tiempo, su experiencia vital y la forma de expresar esas pasiones fue cambiando, pero la esencia ha permanecido intacta. Il Tavolo Verde es el resultado de esa evolución.

A escasos metros de la céntrica puerta de Alcalá, en la tranquila calle de Villalar, se encuentra este pequeño oasis en el que se puede tomar un café, un almuerzo saludable, leer un libro, comprar algo de comida, de decoración o antigüedades. Es un espacio en el que las prisas, el estrés y el barullo no encuentran lugar.

Il Tavolo Verde
Mesas y sillas de diferentes formas y tamaños conviven en perfecta armonía con plantas y flores en Il Tavolo Verde

El propio espacio habla por sí solo: antigua casa y taller de varias generaciones de broncistas, en Il Tavolo Verde lo antiguo y lo restaurado cobran vida, fuerza y esplendor. Martina es una gran amante de lo artesanal, de las piezas trabajadas a mano, imperfectas, con textura, que cuentan una historia. En sus viajes ha ido reuniendo muebles que le gustaban para ofrecerlos al público, todo está a la venta. “Me gustan no sólo por su estética, sino también por el mensaje que transmiten: la posibilidad de alargar la vida de algo que creíamos ya obsoleto”, explica. Frente a la cultura del desecho y de la inmediatez imperante, este es un recordatorio bonito y necesario.

Una de sus primeras piezas fue una gran mesa de color verde que, por el significado que para ella tiene como punto de encuentro y de reunión con los tuyos, de comer y compartir, fue la que dio nombre al espacio.

Il Tavolo Verde
Martina García, la creadora de Il Tavolo Verde.

Cocinar para alguien es, para Martina, una de las mejores formas de cuidar y demostrar afecto. Repartidos por el local se pueden encontrar varios libros de cocina para ojear e inspirarse. La cocina de Il Tavolo Verde es vegetariana y ecológica: ensaladas, arroces, quiches… “Así cocino en casa: comida vegetariana, ecológica, sin químicos ni pesticidas. Es en lo que creo, platos sencillos, nutritivos y saludables, y es lo que me gusta ofrecer también aquí. ¿Por qué iba a hacerlo diferente para mi familia que para mis clientes?”.

Su repostería es exquisita y el carrot cake tiene una fama más que merecida, aunque ella siente predilección por la szarlotka de pera y la tarta de calabaza.

Il Tavolo Verde
Detalle de una de las mesas para desayunar junto a la pared donde una parte de los ladrillos queda al descubierto, como estaba el local cuando llegó Martina

Il Tavolo Verde es una extensión de su casa y de ella misma, un lugar amable, acogedor, que invita a la pausa y con una fuerza y belleza impactantes.

Fotografía Anna Codorníu