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La Casa de Alba abre sus puertas

Tenemos una buena noticia para los amantes del arte y de la historia: el Palacio de Liria abrirá sus puertas a visitantes a partir de septiembre en la madrileña calle Princesa. ¡No te lo pierdas!

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Madrid es una ciudad de rincones para todo tipo de gustos: románticos, misteriosos, elegantes… Pero si hay una apertura que va a llamar la atención entre sus ciudadanos es que, a partir de septiembre, la capital contará con una nueva propuesta cultural y artística: el Palacio de Liria, una de las residencias privadas más importantes de la ciudad. Pero, ¿por qué es tan especial?

El Palacio de Liria alberga más de una docena de estancias ubicadas en las plantas primera y baja, incluida la biblioteca, que contiene más de 18.000 volúmenes y donde se exhiben joyas bibliográficas y documentales como la Biblia de la Casa de Alba, la única colección de cartas autógrafas de Cristóbal Colón en manos privadas, el último testamento de Fernando «El Católico» o la primera edición de El Quijote de Madrid de 1605.

Palacio de Liria
Jardines principales de Liria

Arquitectura civil madrileña

Respecto al edificio, el Palacio de Liria es una de las más destacadas manifestaciones de la arquitectura civil madrileña. Construido en la segunda mitad del siglo XVIII por Ventura Rodríguez, de marcado estilo neoclásico, planta rectangular y rodeado de jardines, el Palacio fue dañado gravemente durante la Guerra Civil Española y reconstruido gracias a la tenacidad y al sentido del deber del XVII duque de Alba, Don Jacobo, y de los XVIII Duques Doña Cayetana y Don Luis, cuya obra culminaron y costearon en su totalidad.

Y así es como el XIX Duque de Alba continúa fiel a su compromiso con la conservación y difusión del patrimonio histórico-artístico de su familia y, como ya hizo el año pasado en Salamanca con el Palacio de Monterrey y en 2016 en Sevilla con el Palacio de Las Dueñas, ha decidido abrir las puertas al público de este importante edificio de estilo neoclásico ubicado en la céntrica calle de la Princesa.

Palacio de Liria
Salón Goya, interior de Liria

«Mi deseo es compartir las obras que componen la colección de mi familia con un público cada vez más entendido e interesado en la cultura y la historia, dando a conocer los tesoros artísticos de la Casa de Alba a toda la sociedad española», explica el duque al respecto. Deseo que ya iniciaron los XVIII Duques, doña Cayetana y don Luis, abriendo las puertas a investigadores y divulgadores.

Legados de arte

Durante el recorrido por el Palacio de Liria, los visitantes también tendrán la oportunidad de descubrir uno de los mayores legados artísticos de la historia de España, fruto de 600 años de mecenazgo y coleccionismo por parte de la Casa de Alba. Entre las obras pictóricas más destacadas, están los retratos de Francisco de Goya a la XIII Duquesa de Alba y a la Marquesa de Lazán, así como los que hicieron Tiziano y Rubens del Gran Duque de Alba, además de otros importantes lienzos firmados por Velázquez (Infanta Margarita), Murillo (Juan de Miranda), Zurbarán (Santo Domingo de Guzmán) o El Greco (Cristo en la Cruz), entre otros relevantes artistas.

Palacio de Liria
‘Carlos V y la emperatriz Isabel’, de Peter Paul Rubens (Salón flamenco)

La pintura flamenca, holandesa e italiana tiene, asimismo, un importante papel en esta colección y, en especial, el emotivo doble retrato de Carlos V y la emperatriz Isabel de Portugal, de Peter Paul Rubens, junto con paisajes, interiores y marinas de autores como David Teniers, Van de Velde, Jan Brueghel de Velours, y destacadas obras de Palma el Viejo, Peruggino o Maratta, entre otros.

Las artes decorativas completan los salones con un nutrido conjunto de porcelanas de diferentes fábricas (Sevres, Meissen, Alcora, Buen Retiro), así como una rica y variada colección de relojes o mobiliario de diferentes estilos y épocas, entre los que destacan los elaborados por los célebres ebanistas Riesener y Jacob, y otros muchos llegados al Palacio de Liria de la mano de la Emperatriz Eugenia de Montijo, esposa del emperador Napoleón III, que allí pasó sus últimos días.