Inhotim, un museo oculto en la selva amazónica

En la Tierra existe un paraíso del arte contemporáneo y está en Brasil. Piérdete.

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Vista de un jardín de Inhotim
Vista de un jardín. Fotografía: Rossana Magri.

Estas son las coordenadas: Brumadinho, a 60 km de la capital minera llamada Belo Horizonte, en la zona central de Brasil. Justo ahí se encuentra el Centro de Arte Contemporáneo y Jardín Botánico Inhotim, 140 hectáreas en las que el arte y la naturaleza se mimetizan grácilmente.

El lugar elegido para emplazar un acervo de aproximadamente 1.300 obras de arte contemporáneo es uno de los puntos más ricos en cuanto a biodiversidad del planeta. Pinturas, esculturas, fotografías, instalaciones y vídeos conviven con cinco mil especies botánicas en este instituto de iniciativa privada que abrió sus puertas en 2006. Para introducirse en este particular complejo cualquier forma de improvisación resulta válida. Se trata de caminar por la selva llamada Mata Atlántica (patrimonio cultural en peligro de extinción) descubriendo los pabellones, jardines y piezas de land art a lo largo del recorrido. La colección contiene obras a partir de los años sesenta y apuesta fuerte por artistas brasileños; desde los más valorados en la actualidad, como Adriana Varejão, Cildo Meireles o Vik Muniz, pasando por las figuras más representativas de destacados movimientos artísticos brasileños, como el neoconcretismo de Lygia Clark, y jóvenes promesas como Érika Verzutti o Caetano de Almeida. Todo esto unido a una gran selección de nombres de resonancia en el mercado del arte internacional, como Geta Bratescu, Doris Salcedo, William Kentridge, Olafur Eliasson, Cristina Iglesias y Yayoi Kusama, entre otros. Los criterios en las adquisiciones son diversos, pero predomina la tendencia de crear conexiones para ampliar la lectura de las obras que forman parte de la colección.

Galería Lygia Pape
Galería Lygia Pape. Fotografía: Daniella Paoliello.

La arquitectura de los pabellones fue construida por y para las obras que albergan; así, nos introducimos en el mundo subterráneo de Hélio Oiticica en su galería Cosmococa, o vemos en la arquitectura transparente de la galería Psicoativa de Tunga materiales similares a los de sus obras. Puede que lo que más impresione sean los site-specifics entendidos de dos formas. Por una parte, los trabajos comisariados directamente por el Instituto, como la Piscina de Jorge Macchi, y, por otra, los que, pese a no haber sido concebidos para el parque, han podido llevarse a cabo gracias a las condiciones de Inhotim, como el Sonic Pavillion de Doug Aitken.

La implicación de los artistas con Inhotim es determinante y hace que cada pieza tenga su propia historia. Chris Burden, en una acción que podríamos definir como performática, direccionó el lanzamiento de cada una de las 71 vigas a 45 metros de altura en cemento fresco de Beam Drop Inhotim, una obra que originalmente fue concebida para un parque de Nueva York y posteriormente destruida. Los herederos de Lygia Pape fueron consultados en todo el proceso de construcción de la galería y la instalación de la obra Ttéia. Matthew Barney definió la ubicación exacta de Lama Lâmina. Giusseppe Penoni, en Elevazione, fundió en bronce un castaño centenario para instalarlo lejos del suelo; además plantó a su alrededor cinco especies de árboles locales con la intención de abrigar la escultura a medida que fueran creciendo, lo que extiende la finalización de la obra en el tiempo. Atención, consumidores de ferias, bienales, galerías y museos; también viajeros curiosos: estas son únicamente unas breves notas del lugar, dejaos seducir por otros de los encantos brasileños.

Visita inhotim.org.br 

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Bar do Ganso Dentro de Inhotim, y con aspecto de bistró francés, está diseñado por Paulo Henrique Pessoa, conocido como Ganso. Elige una de las mesas del jardín proyectado por Burle Max.

Mercado Central Es el centro de la cultura popular en Belo Horizonte. El objetivo final es llegar hasta un boteco (bar) para saborear las típicas tapas del estado de Minas: pão de queijo, coixinha, feijão tropeiro y doce de abóbora para terminar.

Ouro Preto Fundada a finales del siglo XVII, Ouro Preto es la capital histórica de Brasil por excelencia. Punto de encuentro de buscadores de oro, mantiene cierto esplendor decadente.

CCBB El Centro Cultural Banco do Brasil es una de las instituciones clave del país. De carácter multidisciplinar, se encuentra en las ciudades de Río de Janeiro, Brasilia, São Paulo y Belo Horizonte. Piezas contemporáneas escénicas, conciertos, arte, festivales, muestras de cine… Muy recomendable sumergirse en su programación.

Lagoa Santa Para los más aventureros resulta imprescindible hacer una escapada a este lugar arqueológico con más de ochocientas cavernas. La estrella, la de Lapinha, es una cueva de 511 metros y 40 de profundidad iluminada con LEDs de colores. Toda una experiencia.