Tenemos buenas razones para ir a Finlandia

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Kaappo Lähdesmäki de Giancarlo Lasismi, 2012. En el Finnish Glass Museum de Riihimäki.
Kaappo Lähdesmäki de Giancarlo Lasismi, 2012. En el Finnish Glass Museum de Riihimäki.

El próximo 6 de diciembre Finlandia cumple exactamente 100 años desde que declarase su independencia. Tras casi un milenio dependiendo de otras entidades, el país nórdico consiguió su autonomía de la URSS en 1917. Para celebrarlo, el Gobierno así como las administraciones locales están preparando diversos eventos que encierran la vida y espíritu finlandés.

El diseño se erige como una de las principales características de la república, estando en el corazón de todas sus actividades, incluida la vida diaria. Por ello, la capital cuenta con un museo dedicado a él, el Design Museum de Helsinki, que renueva sus exposiciones de forma constante para mostrar todo lo que el país, así como otros lugares, tienen que enseñar. También el resto de sus galerías y museos dedican exhibiciones a este pilar finlandés. Más ahora, con razón de su centenario. Te damos cinco buenas razones por las que deberías correr a coger un vuelo este año a Finlandia.

Un objeto por año

Jarrón Aalto de madera, 1936.
Jarrón Aalto de madera, 1936.

Somos lo que creamos. Por eso el Design Museum de Helsinki ha decidido contar la historia de Finlandia a través de sus objetos, concretamente 100 piezas, una por cada año de independencia. Del 24 de marzo al 29 de mayo 100 objects from Finland muestra estos singulares utensilios de la vida cotidiana, que abarcan desde un paquete de maternidad de 1938 hasta un trineo de plástico de 1967 o un teléfono móvil Mobira Cityman de 1987. También, por supuesto, mostrarán piezas firmadas por grandes nombres como Alvar Aalto, Iittala o Arabia.

La vida moderna

Imagen publicitaria, por Otso Pietinen en 1956. En el Museo de Fotografía finlandés.
Imagen publicitaria, por Otso Pietinen en 1956. En el Museo de Fotografía finlandés.

Fueron los modernistas los que, inmediatamente después de declararse como un país libre, pusieron a Finlandia en el punto de mira internacional con su forma de hacer las cosas. Sus trabajos rápidamente les convirtieron en referencia mundial. Por ello el Museo de Arte de Helsinki recopila en Modern Life! (del 3 de marzo al 30 de julio) más de 300 piezas e instalaciones de cinco museos (incluido el que las acoge) con fotografías que capturaban la vida cambiante de las personas, objetos hechos arte y proyectos arquitectónicos, algunos nunca concluidos como el de Eliel Saarinen.

Art Nouveau a la finlandesa

Estación principal de tren de Helsinki.
Estación principal de trenes de Helsinki.

Si Barcelona tiene a Antonio Gaudí y Bruselas a Victor Horta, el arquitecto Eliel Saarinen marcó el desarrollo urbanístico de la capital finlandesa. Icono del Art Nouveau, Saarinen dejó su huella en la ciudad con joyas como la estación principal de trenes de Helsinki o el Museo Nacional de Finlandia. La sala de exposiciones Laituri conmemora ahora la obra del arquitecto con una retrospectiva del 1 de junio al 30 de septiembre que incluirá un paseo virtual en 3D por el proyecto urbanístico de Munkkiniemeen para renovar la ciudad, que nunca llegó a realizarse.

Tocar cristal

Botella de Erkki Tapio Siiroinen
Botella de Erkki Tapio Siiroinen, realizada en la fábrica de vidrio de Riihimäki.

Un material determina el diseño finlandés: el vidrio. Tanto es así que incluso cuenta con un museo dedicado a él: el Finnish Glass Museum de Riihimäki. Con motivo de su centenario recogerán, como el Design Museum de la capital, 100 objetos, esta vez de cristal, a los que les acompañarán historias, imágenes e incluso anécdotas de los dueños para entender mejor su importancia en la vida cotidiana de los finlandeses.

Paraíso helado

Pieza de cristal azul de Harri Koskinen.
Pieza de cristal azul de Harri Koskinen.

Sin duda, la exposición más larga de las pensadas para celebrar el centenario del país. Desde el pasado 4 de febrero y hasta el 31 de diciembre de 2020 se puede visitar Utopia Now en el Design Museum de Helsinki. A través de colecciones renovadas del propio museo y piezas inéditas de maestros como Alvar Aalto, Tapio Wirkkala o Harri Koskinen, la muestra nos descubre cómo esta disciplina ha influido tanto en la historia como en la evolución del país.