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Cocina con historia

Todo un monumento a la decoración de época, el Palacio de Linares aloja hoy las tendencias culinarias más vanguardistas.

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Como muchos de los edificios históricos de Madrid, el Palacio de Linares, situado en la céntrica plaza de Cibeles, cuenta con su propia leyenda. Según el relato popular, José de Murga y Reolid y Raimunda de Osorio, primeros marqueses de Linares, en realidad eran medio hermanos, siendo la marquesa el fruto de una relación extramatrimonial del rico comercial Mateo Murga. Conscientes de su relación incestuosa, los marqueses consiguieron una bula papal para convivir en castidad, aunque dado el amor que se profesaban, acabarían por engendrar una hija, Raimundita, a la que darían muerte para que no se conociera su pecado. Se dice que aún hoy su espíritu, atormentado, vaga por el palacio.

Palacio de Linares

Más allá de historias de fantasmas, la realidad es que los marqueses de Linares dejaron como legado uno de los palacios de época mejor conservados. Diseñado en 1877 por Carlos Colubí, el edificio es un museo involuntario de las tendencias de decoración más refinadas de principios del siglo pasado. Mármoles de Carrara, tapices de la fábrica de Gobelinos, óleos con escenas mitológicas… que van del estilo rococó al Luis XV. Un escenario sacado de otro tiempo que hoy, además de servir como sede de la Casa de América, ha encontrado una nueva vida como un exclusivo lugar de realización de eventos de la mano de Life Gourmet & ramón Freixa Catering.

Así, los elegantes salones y espacios más modernos del palacio –como un cine con 90 butacas– se ponen al servicio de la gastronomía de Freixa, un chef catalán con dos estrellas Michelin y tres soles Repsol que se define como “un chef de sensaciones, de sentimientos, de reflexión”. Su cocina, basada en el “producto, la técnica y el sentimiento”, recrea en este espacio de carácter efímero la alta gastronomía, en un proceso que se podría definir simbólicamente como la alta costura llevada al prêt-à-porter. Esta versatilidad hace que las opciones de Ramón Freixa Catering dentro del Palacio de Linares abarquen desde ruedas de prensa a recepciones, desde presentaciones comerciales a cócteles –las cuales se pueden realizar en su jardín exterior, un pequeño vergel en el centro de la capital. Combinados o independientes, los majestuosos espacios del Palacio pueden ser ahora testigos de unas creaciones culinarias de vanguardia donde prima el sabor que contrastan con la tradición de un emplazamiento histórico, y que aumentan su leyenda.

Palacio de Linares