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Jugando a pensar

El artista holandés Levi van Veluw desentraña el proceso creativo interviniendo con arcilla un escaparate para Hermès.

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En un artículo publicado en la revista Wired en diciembre de 2012, Tom Chesire calificaba el por entonces último trabajo del artista holandés Levi van Veluw como “literalmente arte para toda la familia”. La palabra literalmente estaba cargada de significado, ya que la obra a analizar, Family –perteneciente a su serie Origin of the Beginning– consistía en una recreación del comedor familiar de van Veluw a partir de miles de diminutas piezas cuadradas de madera, con las que también recubrió por completo a todos los miembros de su familia, que adquirían la apariencia de estatuas. Un minucioso, laborioso y extenuante trabajo que casi provoca un accidente. “Mi madre empezó a hiperventilar”, contaba el holandés entonces. Más allá de sensacionalismos, aquella obra ya reflexionaba sobre algunos de los temas recurrentes en la producción de van Veluw: los recuerdos de la infancia, el origen del proceso creativo y el trabajo manual.

Van Veluw, que se formó como fotógrafo en el Instituto Artístico ARTEZ de Arnhem, en Holanda, comenzó a despertar la atención de público y crítica muy joven, con tan sólo 23 años. Fue gracias a una serie de autorretratos en los que aparecía con la cara modificada de varias maneras: en unos, utilizaba musgo y otros elementos vegetales para reconstruir un paisaje natural en miniatura encima de su rostro; en otros, eran piedras, madera o restos de moqueta los que tapaban sus facciones; y en otros, la tinta de un bolígrafo creaba patrones, a cada cual más delirante. En todos y cada uno de ellos era él mismo el que llevaba a cabo todo el trabajo, desde el maquillaje hasta la fotografía, en sesiones de hasta 11 horas. “Lo tengo que hacer con un margen de 24 horas, porque no me puedo ir a dormir sin quitármelo todo antes”, declaraba entonces, no sin cierto estoicismo, a Beautiful Decay.

Levi van Veluw
El escaparate está en el Paseo de Gracia, en pleno centro de Barcelona.

Ahora, diez años después, y con una trayectoria más que consolidada, van Veluw ha ampliado su campo de acción y es igualmente reconocido por su trabajo fotográfico, escultórico, de vídeo y sobre todo instalaciones, donde no deja de reflexionar sobre cómo surgen y se conforman las ideas y la creatividad. Uno de sus últimos trabajos sobre el tema, y para el que no hace falta visitar ningún museo o galería de arte, es The Foundation of Play, una instalación realizada en el escaparate de la tienda de Hermès en el Paseo de Gracia de Barcelona.

Casi como salido de Charlie y la fábrica de chocolate, se trata de una suerte de cadena de montaje en la que la arcilla se transforma una y otra vez en diferentes formas para dar lugar a objetos, ideas y proyectos. “Quería mostrar la idea de empezar con algo, entonces darle forma… Un bloque se convierte en una espiral, y después en unos espaguetis. Luego pasa por un molde, lo presionas y sale con una forma diferente, tienes algo distinto otra vez”, nos cuenta frente a la instalación. “Creo que así funciona la creatividad. Tienes una idea, intentas darle forma una y otra vez, luego la combinas con otra hasta que al final tienes un resultado, que de nuevo tienes que rematar”.

Levi van Veluw
van Veluw pintando a mano la arcilla.

El holandés encuentra en este proceso similitudes con la forma de trabajar de Hermès. “Ellos no van con lo primero que se les ocurre, sino que trabajan sobre ello una y otra vez hasta dar con el resultado perfecto. Es difícil pero divertido”. Esta afinidad con la marca se ha traducido en varias colaboraciones y otros escaparates intervenidos como el de Madison Avenue en la ciudad de Nueva York. Van Veluw, que detalla cómo entre un 10 y un 20 por ciento de su trabajo procede de encargos externos, admite que trabajar para agencias de publicidad “no es tan artístico, ellos te dan la idea y tu la produces”. Sin embargo, en casos como The Foundation of Play, el trabajo es más directo. “Tu propones una idea, y si ellos te dan el visto bueno, consiguen un equipo para que la lleves a cabo. Hermès nunca te va a decir ‘no me gusta el color amarillo’, por ejemplo. Entienden muy bien que si no tienes libertad artística no vas a hacer nada especial”.

Interesado en el proceso manual que requiere cada proyecto, esta obra ha sido realizada completamente en arcilla, la misma que utilizan los niños para jugar – aunque de lejos pueda parecer plástico. Ésta, tras ser moldeada a mano, se cuece en un horno a 120 grados durante 30 minutos para endurecerla, con lo que se consiguen formas orgánicas. De nuevo, el concepto de la regresión a la época infantil está muy presente desde el inicio hasta el resultado final. “La idea es que la gente recuerde su infancia, que todos hacíamos dibujos cuando éramos jóvenes. Cuando creces es más difícil ser creativo. Parece muy sencillo tener ideas y crear nuevas formas, pero cuanto más básico es, más difícil resulta”.

Levi van Veluw
Levi van Veluw junto a su equipo durante la intervención del escaparate de Hermès en Barcelona.

Visible para todo aquel que se quiera detener unos minutos hasta el mes de septiembre, The Foundation of Play supone para van Veluw “salir de su zona de confort”, algo que agradece por despertar su creatividad. Además, que lo pueda disfrutar cualquier tipo de público le resulta “muy divertido”. Al fin y al cabo, aquí hemos venido a jugar.

Fotografía Cortesía de Hermés