Por qué no debes tirar las bolsitas de té

Una diseñadora gráfica adicta a la bebida de moda transforma las bolsitas usadas en diminutas piezas de museo.

Compartir

Seguro que eres de esas personas que ha cambiado de una vez por todas el café por el té. Es normal, porque lo que antes era una bebida que asociábamos a los británicos y a los no cafeína-adictos hoy no podría estar más de moda. Hemos dejado atrás el ramplón té negro y la curativa manzanilla para entrar en un mundo repleto de sabores y aromas capaces de satisfacer cualquier paladar. Té rojo, verde, Earl Grey, el beneficioso té Chai… Las opciones cambian cada día. Lo que se mantiene igual sin embargo, es lo que hacemos una vez hemos terminado con él: tirar la bolsita usada.

Ruby Silvious, propietaria del estudio de diseño gráfico Design + Studio también bebe té, pero ella se queda con la bolsita. No sólo eso, sino que una vez seca la pinta con diferentes motivos creando verdaderas obras de arte en miniatura. Todo comenzó con un reto personal: pintar algo, lo que fuese, una vez al día durante un año. La idea llegó sola en una cafetería, y durante todo el 2015 decoró con sus pinceles estos minúsculos lienzos, consiguiendo gran repercusión en Instagram. El resultado además se ha recogido en un libro, 365 days of tea, y ha tenido su continuación con distintas series, una de ellas basada en el arte japonés.

Así que la próxima vez que te tomes un té recuerda: la bolsita es sólo el principio.