Hawkers aterriza en Madrid con una tienda de diseño

La tienda de gafas 'online' más famosa de España inaugura su versión 1.0 en pleno centro de la capital.

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Tienda de Hawkers en Madrid

A estas alturas, hay muy poco que podamos decir sobre Hawkers que no se haya dicho ya. La historia de cómo unos jóvenes con mucho talento, una idea brillante y altas dosis de descaro han acabado dirigiendo el mayor imperio de gafas de sol online del país es ya un caso de estudio en cualquier escuela de emprendedores. Su último atrevimiento, sin embargo, ha sorprendido a propios y extraños: pasar del plano digital al físico inaugurando un tienda “de verdad” en pleno centro de Madrid.

Como no podía ser de otra manera, en Hawkers no han querido realizar este desembarco en el mundo real de cualquier manera. En primer lugar, el local escogido se encuentra en la conocida calle Carretas, a escasos metros de la Puerta del Sol y en pleno centro comercial de la ciudad. Y en segundo lugar, el responsable de su diseño ha sido el estudio valenciano CuldeSac, cuyas oficinas ya te enseñamos en esta web.

Los valencianos se han enfrentado al difícil reto de convertir en algo tangible la experiencia de compra digital que ha caracterizado a la marca. Por primera vez, los clientes pueden entrar, en sentido literal, en un espacio Hawkers, y tienen la oportunidad de tocar las gafas, probárselas y ver en directo qué tal les sientan. La estética del establecimiento, por tanto, era un punto crítico que han abordado a base de una combinación de mármol verde y acero inoxidable, a medio camino entre el clasicismo propio de los edificios de la zona y la innovación propia de la marca.

Tienda de Hawkers en Madrid

Con más de 150m2 totales, el local se divide en tres plantas con un carácter y una funcionalidad bien definidos. La planta baja, a pie de calle, supone el primer contacto del visitante con la tienda, y está diseñada para que el proceso de compra sea tan rápido como en su alternativa digital. A un lado se exponen todos los modelos de gafas, mientras que al otro estas mismas se encuentran en sus cajas listas para ser despachadas. Entrar, elegir y comprar, así de fácil.

En la primera planta, a la que se accede por una escalera repleta de luces de neón,  la experiencia es diferente. Allí las recomendaciones personalizadas son la clave y se producen a través de una glass bar de estética modernista donde un especialista recomienda las mejores gafas para cada cliente. En esta planta también está muy presente el espíritu startup de Hawkers, representado en unas máquinas de videojuegos arcade en las que cualquiera puede jugar y llevarse descuentos si vence al monstruo final. El sótano actúa de área privada para los empleados y está preparada para organizar eventos.

Después de triunfar en el mundo digital, Hawkers busca el mismo éxito con una estrategia a la antigua usanza. De momento, ya tienen pensado abrir otra tienda en Roma. Estaremos esperando para ver su diseño.