Un whisky en lo alto del pódium

Glenmorangie, uno de los whiskies escoceses con mayor tradición, se hace con 7 medallas de oro en la competición licorera más importante del mundo.

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Al Concurso Internacional de Vinos y Licores (en inglés, International Wine and Spirit Competition o IWSC) lo podríamos calificar como los Juegos Olímpicos de las bebidas alcohólicas. Fundada en 1969, esta competición busca y recompensa los mejores vinos y bebidas espirituosas del mercado entre una selección de bebidas procedentes de más de 90 países. En su última edición, un nombre ha sobresalido por encima de los demás: el del whisky escocés Glenmorangie, que con sus distintas variedades se ha llevado un total de 7 medallas de oro.

El máximo reconocimiento ha recaído sobre Glenmorangie Original, quizás el whisky más representativo de la destilería escocesa, perteneciente al grupo LVMH. “Glenmorangie Original es la piedra angular de cada uno de nuestros whiskies y es un honor recibir el reconocimiento continuo en una competición tan respetada a nivel mundial”, dijo Bill Lumsden, Director de Distilling, Whiskey Creation y Whisky Stocks de la destilería.

Otras variedades en llevarse la medalla de oro han sido Glenmorangie Quinta Ruban, Glenmorangie Nectar D’Or, Glenmorangie Duthac, Glenmorangie Extremely Rare 18 Years, Glenmorangie Bacalta y Glenmorangie Grand Vintage Malt 1990. Esto supone todo un triunfo por parte de la destilería, ya que para alzarse con el premio de la IWSC cada bebida debe pasar por un panel compuesto por 400 mixólogos, especialistas en whisky y compradores de vinos y licores.

Los galardones no hacen sino confirmar el trabajo de perfeccionamiento que desde 1843, año de su fundación, ha realizado la destilería originaria de las Highlands escocesas. buscando siempre el equilibrio entre tradición e innovación. Un trabajo artesanal que este año se ha visto recompensado a lo grande.

Whisky Glenmorangie