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Experimenta Pontevedra, desde dentro

Tras el éxito de Concéntrico en Logroño ha llegado Experimenta Pontevedra, el festival de diseño urbano con el que durante cuatro días el espacio público se ha transformado buscando fomentar un uso que potencie la imaginación y el juego. Conoce con nosotros a todos los participantes.

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Si eres lector asiduo, seguramente hayas leído sobre la cuarta edición de Concéntrico, el Festival Internacional de Arquitectura y Diseño de Logroño. Esta vez nos trasladamos a Galicia para revivir la primera edición de Experimenta Pontevedra: el festival de diseño urbano con el que durante cuatro días el espacio público se ha transformado buscando fomentar un uso que potencie la imaginación y el juego.

Pontevedra, que ha recibido el premio ONU Habitat por su proyecto urbano peatonal, se ha convertido en los últimos años en un modelo para muchas ciudades por haber logrado en 15 años que más del 70% de los desplazamientos urbanos se hagan a pie o en bicicleta.

El Festival es un proyecto organizado por el Concello de Pontevedra coordinado y comisariado por Santos y Mera arquitectos (José Santos y José Mera) y Javier Peña Ibáñez, que busca provocar una serie de procesos colaborativos que vinculen arte, arquitectura y diseño al ámbito urbano a través de los espacios de atracción que dispone el municipio.

En la edición han participado 5 equipos: Diogo Aguiar Studio, CUAC Arquitectura, OLA Estudio, Xoán Anleo y el equipo formado por Luis Bernardo, Sergio González, Felipe Langa, Enrique Mansilla y Maximiliano Martín. Conócelos con nosotros.

Mise-en-scène

Experimenta Pontevedra

Este proyecto de Diogo Aguiar Studio para Experimenta Pontevedra es un insospechado dispensador de globos que se asume como el centro de la acción, envolviendo e invitando a los transeúntes.
Presenta una piel plástica, amorfa e insuflada. La pieza se desviste a medida que los globos son retirados, revelando progresivamente la estructura metálica, en chapa perforada, que le da forma.

Mise-en-scène se formaliza por la confluencia de tres escaleras de cuatro peldaños, dispuestas en direcciones distintas, en un único punto sobrelevado, que crea un pequeño balcón sobre la ciudad. La mutabilidad de la pieza arquitectónica puede ser apropiada como banco, púlpito, mirador, punto de encuentro o incluso escenario privilegiado para los espectáculos de la calle.

La muralla del mar

Experimenta Pontevedra

Esta propuesta, llevada a cabo por CUAC Arquitectura y Carlos Soria Vallecillo, realiza una interpretación de la muralla cuyos restos se encuentran sepultados bajo el nivel de la calle. Las evidencias históricas de la proximidad de este fragmento de fortaleza a la ribera marítima sitúan a sus trazas en la dualidad interior-exterior, protección-desprotección, estado sólido-estado líquido.

El proyecto de intervención efímera obtiene un “fragmento de muralla transitable” desde su interior que, en su materialidad, condensa la realidad marítima: una estructura metálica sostiene múltiples estratos horizontales “de agua de mar”, construidos con redes de pesca de bajura y altura de color aguamarina. Las ondulaciones se establecen mediante la inserción de bolsas de hielo cuyo interior se derrite hasta transformarse en agua.

A estrada das Peneiras

Experimenta Pontevedra

Una nueva calle en el callejero de Pontevedra, o mejor dicho, la multiplicación de una existente, ha surgido gracias al trabajo de Luis Bernardo, Sergio González, Felipe Langa, Enrique Mansilla y Maximiliano Martín. No existe calle sin movimiento, y es el caminar aquello que activa la percepción de A estrada das Peneiras: una calle alternativa y, sin embargo, que coincide en el espacio donde se experimenta a raíz de su movimiento.

Se trata, por tanto, de un rumor entre vecinos, algo de lo que hablar: aquella conocida calle que por un tiempo ofrece una segunda mirada gracias a la interacción entre viandantes a través de un juego de tamices y reflejos.

Modular

Experimenta Pontevedra

Para finalizar con la muestra de Experimenta Pontevedra, tenemos el trabajo de Xoán Anleo. La instalación presenta una lectura de refugios de la marquesina de un autobús como muebles en el sistema de transporte público en las ciudades. Este refugio peatonal ofrece condiciones de señalización, áreas de descanso, comodidad y protección contra la intemperie a sus usuarios.

Fotografía: Roberto Treviño