Una vida sin chumberas

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Flor de las chumberas
Flor de las chumberas.

Una vida sin chumberas es menos vida; quizá porque la infancia a menudo está habitada por paisajes, y en la de muchos de nosotros, la aridez siempre estuvo salpicada por la extraña belleza de las marcianas chumberas.

Bien arraigadas en las provincias mediterráneas de nuestra península –Andalucía, Extremadura, las islas Baleares, Canarias, Ceuta o Melilla–, esta especie fue introducida por los conquistadores en el siglo XVI proveniente de Mesoamérica (México). En apenas un siglo se extendió ocupando un lugar relevante como flora alóctona del país. 

La chumbera u Opuntia ficus-indica es una planta altamente resistente a la falta de agua, previene la desertización, actúa como hábitat, su tallo está formado por sus mismas hojas y su flor es deliciosa. Fue utilizada por nuestros ancestros para numerosas funciones: de valla natural que separaba las lindes, como alimento para las bestias, por el sabor de sus apreciados frutos o como método para reproducir la entonces preciada cochinilla del carmín. Hoy en día es precisamente esta plaga la que esquilma los aparentemente inextinguibles nopales dibujando un paisaje triste y desolador.

Chumberas afectadas por la plaga de la cochinilla
Chumberas afectadas por la plaga de la cochinilla.

Allá de donde es originaria, el nopal forma parte hasta del escudo nacional. Sus orígenes se remontan a la leyenda de la fundación de la Gran Tenochtitlan: los mexicas viajaron desde Aztlán buscando la señal que Huitzilopochtli, el dios colibrí, les había dado para establecerse y fundar su imperio, un águila posada sobre un nopal florecido en un pequeño islote ubicado en medio de una laguna. No está mal para un cactus.

En la península y de unos años a esta parte la cochinilla se ha cebado con nuestras chumberas, esquilmando en algunas regiones casi el 100% de su población. La lagrimilla cae por la mejilla cada vez que uno ve al difunto en las orillas de los caminos. Desde este espacio llamamos a la resistencia contra el insecto (nada personal); únicamente una de sus palas plantada directamente sobre la tierra es suficiente para reproducirla y volverla a hacer brotar un maravilloso ejemplar. En mi jardín ya rebrota la mía.

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Nopal
Nopal
Chumberas, higo chumbo
Higo chumbo.
Tinte de la cochinilla
Tinte de la cochinilla.