El televisor del futuro pasado

El estudio coreano PDF Haus reinventa el icónico modelo Teleavia P111.

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Televisor retrofuturista de PDF Haus

Rey de todos los salones, el televisor ha sido desde los años 50 objeto de numerosas transformaciones, desde aquellos primigenios mamotretos con su propio mueble de madera incorporado hasta los últimos y más avanzados dispositivos ultraplanos. Su absoluto protagonismo en nuestra vida diaria ha hecho que algunas marcas hayan recurrido a diseñadores para crear verdaderas piezas escultóricas para nuestra casa, como recientemente ha ocurrido con Samsung y The Frame, diseñada por Yves Béhar. La última propuesta llega desde Corea del Sur, donde el estudio PDF Haus ha creado un televisor retrofuturista alejado de los convencionalismos actuales.

De bordes redondeados, este televisor es una reinvención del icónico modelo Teleavia P111. Lanzado en 1966, su diseño es obra del francés Roger Tallon, que recibió el encargo de la firma Thomsan (conocida hoy como Technicolor). Por aquel entonces, y gracias a la carrera espacial, las líneas futuristas y el color blanco dominaban el mercado, y la electrónica de consumo se retroalimentaba de las propuestas rompedoras de películas como 2001: Una odisea en el espacio. Así, las formas del P111 son el recuerdo de un tiempo que parecía que iba a llegar y que ha acabado siendo completamente diferente.

Televisor retrofuturista de PDF Haus

Hogeun Jang, de PDF Haus, ha querido mantener esa esencia añadiéndole toques contemporáneos. Para ello, ha eliminado completamente los botones y ruletas de la parte derecha convirtiéndolos en pequeños botones táctiles situados en la parte inferior. Se ha añadido además una correa de cuero en la parte superior para potenciar el concepto de movilidad y se conserva el perfil sinuoso característico –lo que le hace no ser tan plano como un televisor convencional–. Este remake incluye también un pequeño mando a distancia con un diseño acorde.

El único problema de este televisor retrofuturista es que, por el momento, tan sólo existe como concepto a la espera de que algún fabricante se atreva con él.