Studio Job transforma el mueble en obra de arte

La nueva y limitadísima colección de Studio Job para SuperGufram busca su sitio como objeto de exposición.

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Studio Job para Supergufram

¿Cuántas veces habremos pronunciado –o escuchado– la frase “este mueble es una obra de arte”? Podemos referirnos a piezas históricas, como el sillón Barcelona de van der Rohe o la mesa Tulip de Eero Saarinen, pero incluso un diseño de Ikea, siempre que nos parezca bueno, puede merecer un sitio de honor en nuestro hogar. Sin embargo, la nueva colección de Studio Job para la firma SuperGufram se desprende de cualquier apreciación subjetiva y transforma el mueble en verdaderas piezas de museo.

La clave reside en su escasez: tan sólo han diseñado seis piezas, y cada una de ellas está limitada a siete unidades. Esto las convierte en objeto de deseo para los coleccionistas de arte, estrategia que busca SuperGufram, una spin-off de la conocida firma italiana Gufram. Los muebles de Studio Job son los primeros de futuras colecciones realizadas por los nombres más importantes del diseño contemporáneo que acogerá la compañía.

Pero esa limitación numérica no es el único motivo por el que las piezas de la pareja holandesa podrían acabar formando parte de museos o galerías –o colecciones privadas. Sin renunciar a su habitual atrevimiento, Job Smeets and Nynke Tynagel han usado una estética cercana al cómic que convierte cada mueble en un objeto único e inimitable.

Algunos de los muebles de esta colección son rediseños de piezas emblemáticas de Gufram, como el Cactus, creado originalmente por Guido Drocco y Franco Mello en 1972, o el armario Luna, una versión del que el propio Studio Job diseñó en 2003 e incluía una imagen del globo terráqueo. Otros, sin embargo, son creaciones originales, como el saco de boxeo Punch my wall, que parece hecho de ladrillos o el biombo Fence, con una textura que imita, de manera hiperexagerada, a la madera.

Más especial es el caso de la mesa de café, una especie de nube que sale de una olla dorada. Este inusual diseño es en realidad una continuación de su mesa Train Crash Table, en la que la locomotora de dos trenes chocan y el vapor que sale de ellas conforma la superficie del mueble, y que en realidad es una representación de la ruptura sentimental que sufrió la pareja.

Tras presentarse en la última edición de Design Miami/Basel, la colección de SuperGufram ha llamado la atención tanto de aficionados al diseño de muebles como al arte, diluyendo una vez más la fina línea que los separa. Sólo el tiempo decidirá si, finalmente, habrá que sacar una entrada para poder verlos expuestos.