Mujeres que han marcado el diseño y la arquitectura

En el Día Internacional de la Mujer recordamos algunos de los nombres femeninos más importantes -y en ocasiones olvidados- de la historia de la arquitectura y el diseño.

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Charlotte Perriand
Charlotte Perriand.

Hagamos un ejercicio simple: vayamos a nuestro navegador web preferido, abramos una pestaña y busquemos “los mejores arquitectos de la historia” y a continuación “los mejores diseñadores de la historia”. El resultado no variará mucho, pinchemos el enlace que pinchemos, y consistirá en una larga lista de hombres que, con un poco de suerte, intercalará alguna mujer entre ellos.

¿Quiere decir esto que no hay grandes diseñadoras y arquitectas, mujeres que han contribuido al desarrollo de ambas disciplinas? Ni mucho menos, pero por razones históricas no siempre han tenido la repercusión que merecen. Por este motivo hemos querido recopilar algunas de estas mujeres que, de un modo u otro, han sido relevantes en la historia del diseño y la arquitectura y que, aunque lo merezcan, no siempre son conocidas.

Signe Hornborg (1862-1916)

Casa Newander de Signe Hornborg

A finales del siglo XIX, Finlandia se convirtió en un país pionero al permitir que las mujeres cursaran estudios de arquitectura en Instituto Tecnológico de Helsinki (hoy Aalto University) aunque, precisamente por su condición de mujer, tan sólo se les permitía graduarse con un “permiso especial” que no les otorgaba un título universitario. Signe Hornborg está considerada como la primera mujer en conseguir este graduado en 1890 y desarrollar su profesión de manera oficial. Diseñó la casa Newander (arriba), también llamada Signelinna, en la ciudad de Pori (Finlandia), probablemente la primera hecha por una mujer.

Julia Morgan (1872-1957)

Julia Morgan

Fue la primera mujer en ser aceptada en la Escuela de Bellas Artes de París y, esta vez sí, la primera arquitecta titulada del mundo en 1902, con unas calificaciones brillantes. A lo largo de su prolífica carrera diseñó más de 700 edificios, muchos de ellos para asociaciones de mujeres, que veían en ella un ejemplo de la nueva mujer independiente de principios de siglo, así como numerosas viviendas, iglesias y varios inmuebles para el magnate de la prensa William Hearst. En 2014 recibió, a título póstumo, la medalla de oro del AIA (Instituto Americano de Arquitectos), la primera vez que una mujer recibía ese galardón.

Matilde Ucelay (1912-2008)

Matilde Ucelay

Licenciada en 1936, Matilde Ucelay fue la primera mujer en convertirse en arquitecta en España. A pesar de lo importante de este reconocimiento, el ser acusada de colaborar con la rebelión le valió la incapacitación para ejercer la profesión. Por este motivo, todas sus obras hasta 1945 están firmadas por amigos y colegas de profesión. Se especializó en el diseño de viviendas entre las que destacan la casa Orwald, la de Ortega Espotorno y la casa que construyó en Nueva York para su hermana Margarita. En 2004 recibió el Premio Nacional de Arquitectura.

Marion Lucy Mahony Griffin (1871-1961)

Marion Mahony Griffin

Otra pionera, fue la segunda mujer que consiguió graduarse como arquitecta por el MIT. Años más tarde, se convirtió en la persona elegida por Frank Lloyd Wright para terminar sus proyectos en Estados Unidos cuando éste se marchó a Europa. En ese momento demostró que era capaz de desarrollar un estilo propio en sintonía con las corrientes de aquella época. Destacan las casas que construyó en Decatur, Illinois, que aún siguen en pie. Más tarde se casaría con el también arquitecto Walter Burley Griffin, con el que participó en el diseño de la ciudad de Canberra (Australia).

Lilly Reich (1855-1947)

Lilly Reich

Su nombre ha sido tradicionalmente eclipsado por el de Mies van der Rohe, su compañero personal y profesional, pero esta diseñadora alemana tiene una carrera personal digna de mención. Formada como diseñadora de ropa, su interés por los materiales hizo que en 1914, con tan sólo 29 años, fundase su propio estudio. Su talento hizo que pocos años después se convirtiera en la primera mujer directora de la Deutscher Werkbund, asociación precursora de la Bauhaus de la que también fue profesora. En la actualidad se considera que es coautora y tuvo una implicación muy alta en proyectos tan importantes de van der Rohe como el pabellón Barcelona y su mobiliario o las casas Tugendhat y Lange.

Margaret McDonald Mackintosh (1864-1933)

Margaret McDonald Mackintosh

Integrante, junto a su marido Charles y su hermana Margaret, de “los cuatro de Glasgow”, esta artista escocesa es principalmente conocida por sus trabajos pictóricos, los cuales influyeron el estilo de pintores como Gustave Klimt. Sin embargo, hoy es ampliamente aceptado que tuvo un peso importante en los diseños de interiores modernistas de su marido, en especial en los Willow Tea Rooms de Glasgow, como el propio Charles dejó escrito en una carta a su esposa: “Margaret es el genio, yo sólo tengo talento”.

Aino Marsio (1894-1949)

Aino Marsio

Fundamental para comprender las características del diseño escandinavo, esta arquitecta finlandesa ha estado, de nuevo, a la sombra de su marido, Alvar Aalto. Con un marcado carácter funcional, sus diseños de mobiliario e interiores a base de madera -tuvo formación de carpintería- ayudaron a definir el estilo finlandés del siglo pasado. Utensilios de vidrio, taburetes de acero y la conocida como “cocina mínima” son sus piezas más conocidas, aunque hoy en día se considera que participó activamente en todos los diseños de su marido.

Charlotte Perriand (1903-1999)

Charlotte Perriand

Miembro fundador de la UAM (Union des Artistes Modernes), esta diseñadora francesa es, aunque no sea un dato muy conocido, la responsable del interiorismo de los edificios y viviendas de Le Corbusier. Su concepción moderna del mobiliario, basada en ideas que extraía de la industria automovilística y aeronáutica, hizo que los proyectos del reconocido arquitecto adquirieran una dimensión completa. Trabajando siempre desde la más absoluta independencia, a lo largo de su carrera colaboraría con personalidades como Niemeyer, Lucio Costa o Candilis.

Ray Eames (1912-1988)

Ray Eames

Esta arquitecta, diseñadora y directora de cine de California está considerada, junto con su marido Charles, como la responsable de crear el concepto de mueble moderno que hoy todos conocemos. Aunque su producción es muy extensa, destacan sobre todo sus famosas sillas, injustamente atribuidas durante mucho tiempo exclusivamente a su pareja. Estableciendo en muchas ocasiones su hogar como lugar de trabajo, su filosofía consistía en valerse de recursos locales, tanto en lo material como en lo humano.

Eileen Gray (1878-1976)

Eileen Gray

Se trata de una de las primeras mujeres en adquirir reconocimiento en el diseño industrial, un campo que, hasta su llegada, era eminentemente masculino. Natural de Irlanda, desarrolló su trabajo en Francia, donde sus trabajos en laca sorprendieron a parte de la alta sociedad. Una de sus obras más importantes fue el diseño para el lujoso apartamento Lota, en el cual empleó cuatro años y en el que incluyó el archiconocido sillón Bibendum. Casi todo su mobiliario, pese a desarrollarse en los años 20, aún sigue pareciendo moderno gracias a su sofisticación y practicidad.

Marianne Brandt (1893-1983)

Marianne Brandt

A pesar de la reticencia inicial de sus compañeros y profesores, esta pintora y diseñadora alemana se convirtió en la primera mujer en participar en el Taller de Metales de la Bauhaus. Allí dio forma a multitud de objetos para uso cotidiano basándose en tres formas básicas: el triángulo, el cilindro y la esfera. Sus ceniceros, lámparas y juegos de té se convirtieron automáticamente en algunos de los mejores productos creados jamás en la escuela y a día de hoy se siguen produciendo.

Margarete Schütte-Lihotzky (1897-2000)

Margarete Schütte Lihotzky

Reconocida a nivel internacional gracias a su “Cocina Frankfurt”, fue la primera arquitecta de Austria y una gran activista contra la ocupación Nazi. Sus ideales comunistas marcaron, además de su vida, todo su trabajo, enfocado en una arquitectura social que tuviera una alta eficiencia y un coste mínimo. El diseño de su cocina para un edificio de viviendas en Alemania está considerado como el precursor de las cocinas modernas y es todo un hito en la arquitectura doméstica.

Gae Aulenti (1927-2012)

Gae Aulenti

Es conocida por haber sido la encargada de diseñar el Museo de Orsay en París, pero esta diseñadora y arquitecta italiana posee un largo listado de edificios emblemáticos en su haber, como la reconversión del Palazzo Grassi en un museo de arte en Venecia o la de la Biblioteca Central de San Francisco en un museo de arte asiático. Es una gran exponente de la corriente neoliberty, que buscaba recuperar los valores de la arquitectura italiana tradicional tras los destrozos provocados por la Segunda Guerra Mundial.

Denise Scott Brown (1931)

Denise Scott Brown

Se trata de una de las arquitectas más influyentes de la segunda mitad del siglo XX y toda una defensora del papel de la mujer dentro de su disciplina. Ella misma se vio involucrada en una dura polémica cuando en 1991 su marido, el también arquitecto Robert Venturi, fue galardonado con el Premio Pritzker, a pesar de confesar que Brown era responsable de la mitad del trabajo. Más tarde, en 2016, sí recibiría la distinción que merece al ser premiada con la medalla de oro del AIA, siendo la segunda mujer en alcanzar este galardón después de Julia Morgan.

Zaha Hadid (1950-2016)

Zaha Hadid

Primera mujer en recibir el Premio Pritzker, su estilo futurista, osado y arrollador la colocó al mismo nivel que otros arquitectos estrella cuyos nombres resonaban con fuerza a principios de este siglo, como Rem Koolhaas, Norman Foster o Frank Gehry. Llevando sus diseños siempre al máximo, su marca personal es patente en docenas de edificios repartidos por todo el mundo, como el Centro BMW de Leipzig, el Centro de Arte Contemporáneo Rosenthal de Cincinnati o el Pabellón Puente de Zaragoza.

Kazuyo Sejima (1956)

Kazuyo Sejima

Representante de la arquitectura diagramática, esta japonesa es la segunda mujer ganadora del Premio Pritzker, gracias a sus construcciones etéreas donde predominan la horizontalidad y la desaparición de los muros. Formada al lado de una de las personalidades más importantes de la arquitectura japonesa, Toyo Ito -del que se desvinculó por diferencias conceptuales- sus proyectos se centran en edificios de viviendas con la plurifuncionalidad como característica principal.