20minutos

Más duro que una piedra

Cocinas, suelos, fachadas y hasta muebles. Ninguna superficie parece resistirse a Neolith.

Compartir

Poco antes de ganar el premio Pritzker, el estudio de arquitectura catalán RCR presentaba, junto con el reconocido chef Albert Adrià, un proyecto que ocuparía las páginas de todos los medios especializados. El restaurante Enigma, que unos meses más tarde acabaría por llevarse una estrella Michelin, sorprendía por su estética onírica y surrealista. Mientras que el techo, construido con mallas metálicas, se asemejaba a las nubes, el suelo parecía desvanecerse como un líquido bajo los pies. No en vano, los 700 metros cuadrados de pavimento eran una recreación fidedigna de una acuarela pintada a mano por RCR, todo un reto desde el punto de vista técnico que se consiguió gracias al uso de un material novedoso, el Neolith.

Neolith
Restaurante Enigma de Albert Adrià, un proyecto de los ganadores del Pritzker RCR junto a Josep Llimona y SGA.

“Hemos hecho muchos proyectos destacables en estos ocho años, ya sea por su tamaño, tipo de aplicaciones, originalidad o relevancia de la obra o arquitecto. Pero si tuviese que escoger uno sería el proyecto del restaurante de Albert Adrià diseñado por RCR y Pau Llimona en colaboración con SGA”, explica Mar Esteve, directora de marketing de TheSize, la compañía española que desde 2010 fabrica este material que se produce mediante un proceso conocido como sinterización.

¿Y qué es exactamente la sinterización? “Es un proceso de fabricación de piezas en el que la materia prima, en forma de polvo, es compactada mediante prensado y posteriormente sometida a un tratamiento térmico”, explica la Doctora Maximina Romero del Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja de Madrid y experta en materiales cerámicos. En el caso de Neolith, ese polvo está compuesto de cuarzo, feldespato, vidrio, sílice y óxidos. “El resultado”, continua Romero, “es un material denso, caracterizado por unas propiedades tecnológicas y funcionales excepcionales”.

Neolith
Reforma del Teatro Barceló de Madrid por Cuarto Interior.

La historia de cómo TheSize desarrolló Neolith se remonta a algunos años antes de que la propia compañía se fundara. Sus actuales dueños, los hermanos Jesús y José Luis Esteve, fueron hasta 2006 propietarios de Levantina, una de las compañías de piedra natural más grandes del mundo. “Allí la empresa comenzó a fabricar un producto a partir de una tecnología italiana que sirviera de refuerzo para los mármoles más frágiles y de difícil manipulación, similar a lo que sería hoy Neolith”, explica Esteve. Tras percatarse del potencial de ese nuevo material y tras varios años de investigación y desarrollo, en 2009 los hermanos crean su propia compañía, “para diseñar y producir única y exclusivamente piedra sinterizada. Así es como nace Neolith, cuyo significado es Nueva Piedra, “Neo Lithos””, por su similitud estética con la piedra natural. Ocho años después, y en pleno crecimiento –recientemente han aumentado las líneas de producción e introducido dos nuevos formatos de tabla–, aquella intuición parece más acertada que nunca.

Presente hoy en más de 80 mercados, la lista de estudios de arquitectura e interiorismo que se decantan por esta piedra sinterizada aumenta cada día, e incluye nombres como OAB, Estudio Herreros, Virginia Sánchez o Cuarto Interior. Precisamente, uno de los responsables de este último, José Manuel Fernández, explica el porqué de esta elección: “conocimos el material hace dos años y nos gustó mucho desde el primer momento por las posibilidades que ofrecía al poder trabajar con grandes formatos y un peso y espesor mínimos […] Hemos colocado suelos de 6 milímetros”. Romero, aparte de su fácil manejo, destaca que “al tratarse de un material muy densificado tiene una porosidad abierta muy baja, lo que conlleva unos valores de absorción de agua muy bajos. Por ello, es muy resistente a los cambios bruscos de temperatura, a la humedad y a los agentes químicos y biológicos”, lo que supone su “principal ventaja frente a la piedra natural”.

Neolith
Desde mesas hasta escaleras, los diseñadores han encontrado una multitud de usos para Neolith.

Más allá de las características técnicas, Fernández, cuyo estudio ganó el premio que otorga Neolith por su reforma del Teatro Barceló en Madrid, también señala como rasgo a tener en cuenta la versatilidad: “Hay una variedad de modelos bastante amplia y acorde a las tendencias actuales. Nosotros hemos trabajado directamente con el fabricante para desarrollar un diseño de acabado personalizado para uno de nuestros proyectos”.

Esta personalización –como la que se usó en Enigma para replicar la acuarela de RCR– supuso, según Esteve, un punto clave en la trayectoria del material. “En 2014 introdujimos NDD –Neolith Digital Design–, una revolucionaria tecnología que nos permite multiplicar exponencialmente el número de diseños y acabados ofrecidos hasta el momento”. Además, han permitido que lo que comenzó siendo un material utilizado principalmente en cocinas haya visto cómo su uso se ha extendido a cualquier superficie con potencial para ser recubierta: paredes, suelos, fachadas, mesas, piscinas, fregaderos… “El último que nos ha sorprendido ha sido el plato de ducha PiattiBelli, que utiliza nuestro material termo-deformándolo para conseguir una superficie sin juntas pero con suficiente curvatura como para que corra el agua”, cuenta Esteve. “El efecto de tener el mismo material en la pared y en el plato de la ducha con tan solo un par de piezas es brutal a nivel estético, pues no se percibe ninguna junta”.

Neolith
Desde mesas hasta escaleras, los diseñadores han encontrado una multitud de usos para Neolith.

Aún siendo un material muy joven, a Neolith ya le ha salido competencia, algo que para Esteve, lejos de ser un inconveniente, “ayuda a que se acelere la consolidación de la categoría de piedra sinterizada”. El éxito de este sector, además de por sus ventajas intrínsecas, responde a un concepto cada vez más presente en el mundo de la construcción: la sostenibilidad. “Casi un 20 por ciento de los residuos generados en el proceso productivo son en la actualidad reciclados como materias primas en el propio proceso de fabricación”, explica Romero, “hecho que redunda en un menor impacto ambiental en su producción”. Sumado a su reducido grosor, que permite realizar reformas colocando las nuvas superficies directamente sobre las antiguas –“y reducir considerablemente los escombros”, puntualiza Esteve–, hacen de la piedra sinterizada el material de elección para todos aquellos que buscan ser más respetuosos con el medio ambiente. Esto es especialmente relevante en proyectos de gran envergadura, ya que las construcciones que lo incorporan obtienen más puntos LEED, un sistema de certificación que evalúa la sostenibilidad de los edificios.

Más resistentes y con un grosor más reducido que la piedra natural, los materiales sinterizados han conquistado a diseñadores y arquitectos como los ganadores del Pritzker RCR.

A pesar del rápido crecimiento, en TheSize no olvidan sus raíces, y además de la piedra sinterizada cuentan con una colección de granitos naturales bajo el nombre de Granith. Pero no dejan de mirar al futuro. “Seguiremos invirtiendo en el desarrollo e innovación de producto, en la distribución y en la promoción de este como si fuera el primer día”, cuenta Esteve. “De hecho, nuestro lema es que “Todos los días, son el primer día””.

Neolith
Todas las superficies de una cocina se pueden cubrir con Neolith.