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Marc Morro, amante de lo natural

El diseñador industrial nos han contado un poco más sobre él y sobre su forma de trabajar. Sigue leyendo para conocerlo con nosotros.

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Ya tienes disponible en tu quiosco la edición número 12 de T Magazine, donde nos hemos desplazado hasta Barcelona y París para conocer de cerca a grandes profesionales del diseño. La ciudad condal goza de una larga tradición, tanto en esta materia como en arquitectura. El nombre de Gaudí se asocia indisolublemente a Barcelona, cuyas creaciones mágicas y orgánicas atraen millares de turistas. El modernismo y el gótico forman un legado que también se nutre de numerosos arquitectos modernos: en la década de los 30, el grupo con aires de libertad GATCPAC, entre los que estaba Josep Lluís Sert; en la posguerra el Grupo R, al que pertenecían, entre otros, José Antonio Coderch o Antoni de Moragas; los abanderados del lenguaje racionalista que también se enfocaban en el diseño, como Federico Correa, Alfonso Milá o Enric Tous.

Con este bagaje plasmado en sus calles, edificios, urbanismo y objetos cotidianos, los arquitectos y diseñadores se envuelven de una estética pregnante que no les define pero les influye. Desde T Magazine hemos tenido el placer de hablar con Marc Morro. Esto es lo que nos ha contado.

Marc Morro
Foto: Yosigo

Cuéntame un poco tus inicios: ¿cuándo sentiste la vocación del diseño? ¿Dónde estudiaste y qué estudios realizaste?
Soy Mallorquí y llegué a Barcelona con 18 años para estudiar “diseño”. En ese momento no sabía muy bien la especialidad, si gráfico, industrial o interiores (que era lo que se ofrecía en la escuela donde entré). Finalmente, me decanté por diseño industrial, me gustan las cosas.

Después de estudiar diseño industrial en Barcelona, te mudaste casi un año a Nueva York, ¿cómo influyó en tu trabajo el paso por esa ciudad?
Yo creo que son cosas que en general te espabilan: ir a vivir a un sitio donde no hablas el idioma, nunca has estado antes y no conoces a nadie. Salir de la zona de confort, y más joven y con la vida poco planeada, es un chute brutal. Y bueno, en lo práctico-práctico, por ejemplo, me ayudó a aprender bien inglés, cosa fundamental hoy en día.

“No tengo una especial admiración por un material en concreto, pero sí que cierta debilidad por aquellos que se obtienen de forma más directa del entorno”

En tus diseños se ve una preferencia por ciertos materiales, como la madera o el granito. ¿Te sientes más cercano a algunos materiales? ¿Te gusta experimentar con nuevos materiales?
No tengo una especial admiración por un material en concreto, pero sí que cierta debilidad por aquellos que se obtienen de forma más directa del entorno, poco procesados podríamos decir: como la madera o la piedra por ejemplo.

Marc Morro
Prototipo para el mobiliario de una escuela en Senegal. Foto: Marc Morro

La eterna pregunta: en un diseño, ¿cómo encuentras el equilibrio entre forma y función?
No lo sé, me da igual. Es la típica pregunta que da un poco de repelús. Las cosas, si funcionan bien, son bonitas: esto es así de fácil y de jodido a la vez.

En 2013 fundaste AOO con Oriol Villar, una pequeña empresa de mobiliario. ¿Qué os llevó a crearla?
Bueno, aparte de la especialización de cada uno, conjuntamente nos habíamos pasado unos años enseñando, a través de una galería, cosas que nos gustaban de diferente gente del mundo, y pensamos que el siguiente paso sería pasar de enseñar lo que nos gusta a hacer lo que nos gusta, y con diferentes razones originales (Oriol como publicista pero de familia de carpinteros y yo como diseñador industrial) decidimos montar AOO: una casa de muebles.

Marc Morro
Interiorismo de un piso en Barcelona. Foto: Salva López

Desde AOO, editáis piezas actuales y “clásicos” como la silla Salvador de Miguel Milá. ¿Qué requisitos ha de tener un diseño para que forme parte de vuestro catálogo?
Es curioso porque desde hace un año nos dedicamos a ir quitando piezas de nuestro catálogo e ir mejorando las que hay, en lugar de añadir nuevas. Cada par de días miro el catálogo e intento saber cuál será la siguiente que se irá. Me parecen admirables esas empresas que son un único producto.

Barcelona tiene una larga tradición en ambos campos, ¿creéis que hay algo que os une a los diseñadores de allí o en este mundo global no hay elementos comunes por el hecho de trabajar en un lugar concreto?
Bueno, un mismo entorno y la proximidad siempre unen, pero aparte de eso diría que no, no creo. Creo que es todo bastante miscelánico, si es que existe esta palabra. Supongo que son estas cosas mucho más fáciles de analizar con el paso de tiempo, analizar el presente en el presente siempre es más complejo, y la sensación suele ser: ensalada de frutas.

Marc Morro
‘Tumbona Pepitu’ plegada, una de las ocho piezas de la colección de AOO. Foto: Christian Colomer