El regreso de Kansai, el diseñador que asombró a Bowie

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Kansai Yamamoto
Kansai ha explorado con frecuencia las cualidades tridimensionales a través del plegamiento, plisado y retorcido del tejido -aquí, Helvin lleva un vestido donde tanto el efecto tridimensional como el movimiento se añaden a través de flecos y trenzados, similar a las técnicas tradicionales japonesas Kumihimo de trenzas decorativas. (Kumi himo es el término japonés para "hilos reunidos"). ©Hiroshi Yoda.

Kansai Yamamoto no es un nombre que nos venga fácilmente a la cabeza al hablar del diseño de moda japonés. Yohji es el Yamamoto que se nos ocurre, un diseñador que cambió drásticamente las ideas occidentales sobre la vestimenta junto a Rei Kawakubo de Comme des Garçons en el París de principios de los 80.

Pero Kansai (quizás para evitar la confusión suele usar su nombre en lugar de su apellido) llegó allí primero: desfiló en Londres en 1971, una década antes de Kawakubo y el otro Yamamoto. Y su estética singular –sobrecargada de colores, estampados e inspiraciones del arte asiático– está siendo especialmente influyente para los diseñadores de hoy.

Puede que no conozcas el nombre de Kansai, pero reconocerías sus prendas gracias a David Bowie, ni más ni menos. En el choque entre materiales sintéticos y las sedas de alto brillo en una cacofonía de tonalidades agresivas, son llamativas, incluso obscenas. Con formas escultóricas y abstractas (¡una condena de lo práctico!), son ideales para ser vistas desde la parte de atrás de un estadio –que es lo que probablemente atrajo a Bowie en primer lugar. Bowie comenzó a usar ropa de mujer ostensiblemente comercial de Kansai en su gira de 1972 “Ziggy Stardust”, colaborando posteriormente con el diseñador para crear piezas únicas.

Nacido en Yokohama, en la costa este de Japón, Kansai estudió ingeniería civil, dejándolo en 1962 para estudiar Lengua Inglesa en la Universidad Nippon. Fundó su propio negocio, Yamamoto Kansai Company, Ltd, a los 28 años. El desfile de Londres sucedió el mismo año, atrayendo la atención y asegurando la aparición de Kansai en la portada de la revista británica Harpers & Queen. “Explosión desde Tokio” decía el titular. Ese primer desfile hizo suficientes ruido para atraer la atención de Bowie, cuyas giras “Ziggy Stardust” y “Aladdin Sane” cimentaron la estética de Kansai en la cultura popular.

Kansai Yamamoto
La modelo Britt Magnusson llevaba un look que aparecía en la portada de Harper’s y Queen. Según el fotógrafo Hiroshi Yoda, esta imagen inspiró a David Bowie para buscar a Kansai y hablar con él sobre la fabricación de trajes para sus giras.
©Hiroshi Yoda.

Kansai alínea su ropa con el concepto japonés del basara –una pasión por el color y la extravagancia. También contrasta directamente con la idea de wabi-sabi, el ideal budista de la belleza en la imperfección, la modestia y los materiales humildes. Nada de eso es el estilo Kansai. Su ropa, por el contrario, se asocia más fácilmente con el período Azuchi-Momoyama del arte japonés, una época breve y opulenta entre mediados del siglo XVI y principios del XVII. El arte de ese período era bastante basara –lujoso, decorativo, a menudo llamativo, incluso agresivo.

La estética de Kansai es, rara vez, etiquetada como “japonesa”. Tal vez sea porque tendemos a pensar en Japón como wabi-sabi en lugar de basara –el primero se asocia fácilmente con el aspecto intencionalmente gastado de Yohji Yamamoto y Rei Kawakubo de principios de los años 80, un look que la prensa de moda denominó despectivamente “Bag Lady Chic” y que sigue siendo, incluso hoy, el aspecto definitorio de la moda “japonesa”. Por el contrario, los diseños de Kansai manipulan la historia japonesa y vagan por el arte asiático en su conjunto, fusionando visiones dispares –tatuajes irezumi, túnicas de la corte imperial china de la dinastía Qing, un estampado derivado de “The Great Wave Off Kanagawa” de Hokusai– en prendas únicas. Los estampados y los tratamientos visuales de Kansai se hacen eco de la naturaleza bidimensional de gran parte del arte asiático –llamativo y gráfico, en lugar de matizado y detallado, con los colores ricos y brillantes de la porcelana o el esmalte. Le encantaba una amplia capa que se despliega, tanto por su impacto como por su silueta, pero también como lienzo para decoración, como una pantalla china o japonesa, que permite desplegar una historia pictórica. La teatralidad del efecto total también fue la quintaesencia de los 70  –y fundamentalmente glam.

Hay algo parecido a un revival de Kansai ocurriendo ahora en la moda –o por lo menos, un renacimiento de su estética basara. El caos de colores, texturas y patrones de Kansai es evidente en las colecciones más recientes de Gucci de Alessandro Michele. Algunos diseñadores se han mantenido más cerca que otros del estilo Kansai: la inspiración manifiesta detrás de la colección de Valentino de otoño de 2016 fue Elio Fiorucci, pero una parte que rendía homenaje gráfico a Japón (incluido el Monte Fuji) parecía puro Kansai. Y Riccardo Tisci diseñó su colección final para hombre de Givenchy en enero con gráficos tótem que incluían semejanzas asombrosas a las caras ganso de Kansai, con las lenguas sobresaliendo, inspiradas por las máscaras yakko (soldado) caricaturizadas del teatro japonés. Nicolas Ghesquiere en Louis Vuitton rindió el homenaje más manifiesto en su “cruise show” 2018, que se celebró en Kioto: en realidad contó con el mismo Kansai (que ahora tiene 73 años) para crear varios diseños nuevos, incluyendo reelaboraciones de las caras yakko haciendo muecas a través de vestidos y pequeños bolsos.

Kansai Yamamoto
De izquierda a derecha: Valentino pre-fall 2016; Gucci pre-fall 2017. Fotografías: Firstview; cortesía de los diseñadores.

Que estas marcas contemporáneas están colaborando (o cogiendo libremente) con el archivo oscuro de Kansai es menos interesante que el porqué. ¿Por qué Kansai ahora mismo? Los trajes de Kansai caracterizan a una raza específica del escapismo de los años 70 –hacia el espacio exterior, hacia culturas nuevas e imaginarias, hacia el futuro, hacia el pasado, hacia la desaparición del género. El glam-rock –que los diseños de Kansai para Bowie ayudaron fundamentalmente a definir la estética– era sobre soñar, sobre ofrecer una cierta irrealidad como un bálsamo a los tiempos apenados. Era una distracción colorida y campante del terrorismo, la lucha económica, el Yom Kipur y las guerras de Vietnam, y los políticos corruptos del Watergate.

¿Les suena de algo?

Kansai Yamamoto
El diseñador japonés Kansai Yamamoto ayudó a definir la estética glam con sus distintivos colores saturados, decoraciones vibrantes y siluetas teatrales. Ahora, con 73 años, Kansai todavía diseña, y su estética ha vuelto al estilo de 2017.
Después de su primer desfile en Londres, la revista británica Harpers & Queen presentó la colección de debut de Kansai Yamamoto en su portada de julio de 1971, junto con un editorial hecho por Hiroshi Yoda con las modelos Britt Magnusson y Marie Helvin.
Aquí, Helvin lleva una capa que muestra a yakko, una caricatura de un guerrero japonés, a menudo usado en las máscaras del teatro Kabuki. Los colores, de cualquier manera, son las quintaesencia del glam de los 70. ©Hiroshi Yoda.
Kansai Yamamoto
“La fantástica ropa escultural de un arquitecto de la moda”, se lee en la portada de la editorial. ©Hiroshi Yoda.
Kansai Yamamoto
El estilo bidimensional del arte asiático –visto a menudo en pinturas chinas y japonesas- se traduce aquí en la aplicación del satén y en el punto intarsia. ©Hiroshi Yoda.
Kansai Yamamoto
Marie Helvin lleva untraje de Yamamoto de Kansai de 1971. La peluca roja es una referencia al Kabuki japonés y al traje de los actores que representan al Shishi, un animal mitológico parecido a un león, en la danza Renjishi. ©Hiroshi Yoda.
Kansai Yamamoto
La colección de Louis Vuitton resort 2018 incluyó unos cuantos diseños creados en colaboración con Kansai Yamamoto, incluyendo este pequeño bolso Petit Malle. Fotografía: cortesía de Louis Vuitton.