Fragancias bonitas por fuera y por dentro

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Perfumes de la colección Portraits de Penhaligon's.
Perfumes de la colección Portraits de Penhaligon's.

Un producto no se vende exclusivamente por su idoneidad para su utilidad final. También debe llamar la atención con su aspecto exterior. El llamado packaging ha cobrado una enorme importancia a lo largo de los últimos años y ahora no hay marca que se precie que no centre sus esfuerzos en hacer el envoltorio tan atractivo como su interior.

Los perfumes no escapan a esta fiebre por sublimar su apariencia. Aunque queda claro que la prueba de fuego tendrá lugar al enfrentar la fragancia evaporada sobre la piel al olfato, la carrera por captar la atención de los compradores se corre con la misma intensidad que en la tecnología o la moda. El reto se encuentra, pues, en encontrar el equilibrio entre lo que el paquete esconde y lo que el consumidor acaba disfrutando. No todas lo consiguen, pero algunas demuestran una maestría sorprendente.

Éste es el caso de Penhaligon’s, la marca creada en 1870 por un barbero de Cornwall (Inglaterra), William Penhaligon, que abrió su tienda en Londres junto a los mejores establecimientos de sastrería, toda una declaración de intenciones. La firma, que elabora sus productos con los ingredientes más refinados de tierras inglesas, desembarca en España con su colección Portraits, en clara referencia a la importancia que el retrato tenía cuando se fundó la casa de perfumes. En ella, seis frascos distintos esconden seis fragancias inspiradas en personajes de la aristocracia inglesa. Su arte reside en la gracia con que estos personajes no cuentan con forma humana, sino que son representados de forma animal. Un claro ejemplo de un buen ejercicio de packaging, que promete en el exterior lo que nos encontraremos en el interior: un perfume para la realeza.