20minutos

Desfiles de talento

Revive con nosotros Fashioners of the World, el desfile de final de carrera de los alumnos del Título Superior en Diseño de Moda y el BA (Hons) in Fashion Design del IED Barcelona.

Compartir

Si se trata de buenas oportunidades y de talento, las propuestas del IED Barcelona siempre ganan nuestros corazones debido a sus curiosas muestras con las que consiguen sorprender a todo el que las observe. En esta ocasión, los alumnos del Título Superior en Diseño de Moda y el BA (Hons) in Fashion Design han presentado sus colecciones de final de carrera en el desfile organizado por el IED en el Recinte Modernista de Sant Pau. Te presentamos la edición Fashioners of the World.

“Fashioners of the World es la celebración de intensos años de estudio en un emocionante desfile de moda. Creatividad, técnica e imaginación han sido los motores de los alumnos del Título Superior en Diseño de Moda y del BA (Hons) in Fashion Design”, explica Alessandro Manetti, director general del IED Barcelona sobre las veinticuatro colecciones presentadas.

Fashioners of the World
Una muestra del desfile de Vicente Paolo Chulia Leduc.

“Creatividad, técnica e imaginación han sido los motores de los alumnos”, afirma Alessandro Manetti, director general
del IED Barcelona

Reconocidos diseñadores como Lydia Delgado, Juan Vidal, René Zamudio, Sebastián Pons, Juan Salvadó y José Castro han sido los directores creativos de las colecciones, y el estilista Jaume Vidiella de los proyectos de los estudiantes del Título Superior en Diseño de Moda itinerario en Estilismo y Comunicación de la Moda.

Premio Franca Sozzani a la Mejor Colección

La colección galardonada ha sido “1933”, de Carla Alberch, inspirada en los recuerdos de su abuelo, quien creció en una fabrica de estampación textil de tradición familiar. La propuesta investiga nuevas maneras de imprimir sobre tejidos siguiendo la técnica à la lyonnaise, propia de la empresa.

Fashioners of the World

Los seis looks diseñados para hombre evocan la vestimenta de los años sesenta y en la ropa que vestía su abuelo. La propuesta reinterpreta las típicas prendas del momento con materiales naturales como el algodón o la seda.

Los estampados, presentes en toda la colección y realizados artesanalmente, se conciben como las memorias del pasado que siguen presentes en la actualidad reinterpretando los dibujos originales de la empresa.

Premio Isabel Coixet al Mejor Fashion Film

Destacamos las propuestas audiovisuales de Fashioners of the World por las colecciones creadas por los jóvenes, que se han querido premiar por su valor artístico, visual y creativo. “Diary of a grown up girl”, de Beatriz Caballer, ha sido el fashion film ganador del premio, que entregó a través de un video de agradecimiento de Isabel Coixet al terminar el desfile.

Fashioners of the World

La propuesta de la estudiante se inspira en la vida de su abuela, marcada por una cruda posguerra y diferentes adversidades que la han llevado a definir su personalidad. El fashion film indaga en la búsqueda de la identidad de uno mismo, el paso de la infancia a la madurez y cómo ciertos acontecimientos marcan una vida.

Premio Manuel Outumuro al Mejor Shooting

Para terminar con los premiados de Fashioners of the World, se ha entregado el premio que lleva el nombre del reconocido fotógrafo Manuel Outumuro, quien ha elegido el proyecto de Amalia Rebollo con su colección “Eduarda”, una colección de siete looks inspirada en las marionetas para explicar una historia cargada de poesía, dudas, presión y liberación. Diseños bañados de blanco que poco a poco se tiñen de grises marengo y que recobran su luz, al final, para manifestar una liberación como paralelismo de las experiencias vividas a lo largo de una vida.

Fashioners of the World

Las prendas toman de referencia las siluetas de la época victoriana y presentan manipulaciones sutiles inspiradas en el papel con tejidos rígidos junto con otros más livianos como organzas y tules de seda. Corsés, estructuras interiores y tejidos rígidos definen siluetas limpias y estructuradas que reflejan la sensación represión y las expectativas sociales que, al estar teñidas de blanco, resultan impolutas.