20minutos

El futuro (de la moda) ya está aquí

Los avances tecnológicos también influyen en la forma en que nos vestimos. La moda será digital o no será.

Compartir
El futuro de la moda ya está aquí
Un vestido en el que interseccionan arte, técnicas tradicionales y tecnología, procedente de un workshop del IED Barcelona.

De entre todos los artefactos audiovisuales que se han atrevido a imaginar el futuro durante las últimas décadas, Futurama, la serie de animación del creador de Los simpsons, Matt Groening, ha sido una de las más irreverentes. A sus estrafalarios inventos, como la cabina de suicidio o el oloroscopio, hay que sumarle un curioso sentido de la moda, donde desde los trajes hasta la ropa interior llevan alerones incorporados. Pero no ha sido la única que ha abordado el tema de la vestimenta. Todos aquellos que en algún momento han pintado un relato de los tiempos venideros han representado, con más o menos atrevimiento, la forma en que la moda evolucionará con los nuevos adelantos tecnológicos. Quizás uno de los ejemplos más flagrantes sea el de las zapatillas que se atan solas de Regreso al futuro, o el armario inteligente de Clueless, sin olvidar el dispositivo de maquillaje instantáneo de El quinto elemento.

Pero ¿realmente hablamos del futuro? Sin ir más lejos, este mismo año la marca de zapatillas que usaba Marty McFly en la película lanzará al mercado un modelo que se abrochará solo, mientras que grandes firmas del sector están adoptando probadores digitales, sin olvidar los simuladores online de maquillaje. El futuro es ya, y ha llegado casi sin darnos cuenta, a medida que la tecnología ha permeado en nuestras vidas con la misma rapidez que facilidad. Y en el centro de esta revolución, el nuevo consumidor: ya no nos conformamos con lo de siempre, y cada vez más buscamos experiencias, autenticidad, interacción y productos asequibles que nos aporten valor. “Las innovaciones en tecnología o movimientos como el crowdfunding o el MIY generan unas expectativas altísimas de calidad”, explica Noelia Morales, docente en el master en Fashion management del IED Barcelona Escuela superior de Diseño, quien también apunta que la tendencia guilty-free consumption [consumo libre de culpa] está “impulsando a las marcas a invertir y enfocarse cada vez más en el desarrollo de tejidos y/o mecanismos que aseguren un consumo sostenible”.

El futuro de la moda ya está aquí
Preparación de un traje previo a la presentación de una performance creativa en The Yomo Festival.

En este escenario, tres aportaciones tecnológicas cobran especial protagonismo en el mundo de la moda. Por un lado, el sistema blockchain, más conocido por ser el soporte que ha permitido el desarrollo de las criptomonedas, favorecerá una mayor transparencia, al ofrecer información sobre origen, materiales y detalles de todo el proceso de creación del producto hasta su entrega final. Por su parte, la realidad aumentada y el reconocimiento facial –tecnologías que las últimas generaciones de smartphones ha puesto al alcance de gran parte de la población– preconizan un mundo donde ya no habrá que acudir a la tienda a probar los productos, reduciendo el número de prendas devueltas. Y la inteligencia artificial, junto con el big data, prometen mejorar los procesos de planificación y comercialización, permitiendo que los clientes puedan disponer, por ejemplo, de servicios de entrega más rápidos y eficaces.

Las posibilidades parecen infinitas. “ante un futuro incierto, es fundamental entender las áreas de innovación, ya sean materiales o negocios, que abordan las expectativas, necesidades y deseos emergentes de los consumidores”, explica Christina Bifano, también docente del master en Fashion management en IED. La innovación es una pieza clave para conectar moda con tecnología y ofrecer propuestas significativas a lo largo todo el proceso, ya que la manera de diseñar y gestionar los sistemas es tan importante como los productos en sí. El objetivo es ofrecer una experiencia total en la que la prenda es solo una parte.

El futuro de la moda ya está aquí
Impresión 3D sobre tejido, un adelanto empleado durante un workshop del IED.

En este contexto, la figura del fashion manager cobra cada vez más importancia como gestor de esa innovación, interpretando las necesidades específicas y transformándolas en oportunidades en los ámbitos de producto, distribución, branding, marketing, comunicación y servicio. “Nuestro objetivo –añade Bifano– es que los estudiantes aprendan a mirar el futuro a corto plazo y a detectar los cambios en la sociedad y la cultura que afectarán el futuro de la moda y el comercio”. Y pone como ejemplo algunos de los proyectos que han realizado en las diez ediciones del máster, desde un mercado online para Lima (Perú) que promociona marcas locales de zapatos hechos a mano y apuesta por una mirada ecofriendly y socialmente responsable hasta proyectos que diseñan viajes a medida para el cliente a través de tecnología, pensamiento organizacional holístico, interacción o contenido personalizado.

Una forma de aproximarse a un futuro que ya está aquí y que promete grandes cosas. Con o sin alerones en nuestra ropa.