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Cappellini, Roche Bobois y Calico abren nuevos horizontes

Tres negocios –dos ya establecidos y uno emergente– se mueven en nuevas direcciones.

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Giulio Cappellini y Antonio Facco
Giulio Cappellini y Antonio Facco en el showroom de la firma en Milán, que muestra una instalación del joven diseñador. © Bea De Giacomo.

Cappellini

En 2013, Antonio Facco, un joven estudiante en un posgrado de diseño en Milán, acababa de presentar su proyecto final ante un jurado de profesionales. Uno de ellos, el arquitecto y diseñador de muebles Giulio Cappellini, se le acercó. “Esperábamos fuera, se abrió una puerta y salió Giulio”, recordó Facco. “Vi que caminaba hacia mí, y en ese momento pensé: ‘tal vez necesite un mechero para su cigarrillo’”. Facco preparó uno. Pero Cappellini no buscaba fuego, buscaba a Facco, a quien le ofreció un trabajo en el acto. Y así comenzó una nueva colaboración, la última en una larga lista para Cappellini, que ha apoyado a jóvenes talentos desde que se unió a la marca familiar, con sede en Milán, en 1979. Aunque Facco, que ahora tiene 25 años, montó su propio estudio poco después de graduarse, aceptó felizmente trabajar con Cappellini, diseñando varias de las piezas más emocionantes de la marca en los últimos años, incluyendo una mesa de café modular de madera, que muy hábilmente contiene cuatro asientos acolchados retráctiles.

Diseños de Cappellini
De arriba a abajo: una mesa de madera con sillas retráctiles diseñada por Facco para Cappellini; mesas de cristal tintado Luce. © Cortesía de Cappellini.

La culminación de su relación, sin embargo, podría haber llegado esta primavera pasada, con sus mesas Luce codiseñadas: pequeños cubos hechos de paneles de vidrio en un arcoiris de colores, cuyo color cambia dependiendo del ángulo en el que se ven. Facco también conceptualizó la instalación que exhibía Luce y otras creaciones de Cappellini en el Salone del Mobile de Milán el pasado mes de mayo: influenciada por la arquitectura y la paleta de Luis Barragán y las pinturas de Giorgio de Chirico, Carlo Carrà y Henri Rousseau, fue una exhibición deliciosamente desorientadora. Las paredes y murales en tonos pastel pobladas de animales y la geometría de estilo Memphis marcaban un impresionante telón de fondo para los nuevos objetos y muebles de la empresa. Fueron tan populares que Cappellini lanzará una línea de papeles pintados y textiles basados en la instalación. Cappellini mismo estaba encantado con la respuesta, pero no sorprendido. “Por un lado, tienes que mostrar nuevos productos”, dice. “Por otro lado, necesitas hacer soñar a la gente”.

Kenzo Takada
Kenzo Takada en su apartamento de París. © Bea De Giacomo.

Roche Bobois

Cuando comenzó a trabajar en su nueva colección para la empresa francesa de muebles Roche Bobois, el diseñador de ropa japonés Kenzo Takada comprendió inmediatamente que el proceso de diseño sería diferente al que estaba acostumbrado. “Trabajar en la moda significa tratar con una visión restrictiva del tiempo, una fuerte estacionalidad”, dice Takada. “Trabajar para el hogar abre un horizonte diferente. Significa apuntar hacia algo más atemporal”. Para inspirarse, buscó un elemento a la vez clásico y personal: los kimonos, concretamente la variedad que llevaban los actores en las representaciones teatrales tradicionales de Noh. Juntos, él y Roche Bobois recrearon una selección de tejidos jacquard con patrones antiguos, geométricos y florales en mezclas de algodón, que se utilizaron entonces para tapizar el mueble más reconocible de la marca: el sofá modular de perfil bajo Mah Jong, diseñado en 1971 por Hans Hopfer, junto con almohadas y otomanas. Algunos de los mismos patrones también se utilizaron en una selección de cerámica de barro.

Diseños de Kenzo Takada pra Roche Bobois
De arriba a abajo: la nueva colección de Takada para la compañía incluye jarrones esmaltados y una otomana; su apartamento de París, que tiene el sofá clásico de Roche Bobois Mah Jong tapizado con telas diseñadas por él mismo. © Cortesía de Roche Bobois.

“Lo que más me importa en el diseño de interiores es la armonía”, dice Takada. “Me gusta combinar la decoración parisina muy tradicional con otras influencias culturales, sobre todo japonesas”. Y lo dice en serio: muchas de las piezas de su línea para Roche Bobois están ahora instaladas en su propio apartamento que, naturalmente, está en París.

Calico

Rachel y Nick Cope, la pareja de treintañeros que está detrás de Calico Wallpaper, habían querido hacer versiones textiles de sus papeles pintados de estilo mural desde que fundaron su compañía en 2013. Hasta los clientes se lo han estado pidiendo desde entonces. “Siempre nos ha gustado la idea de crear espacios inmersivos”, dice Nick, que dirige la parte comercial de la compañía con sede en Brooklyn. “Cuando ves el papel pintado de Calico envolviendo todas las paredes de una habitación, ves que se crea una gran presencia. Trasladarlo a los tejidos añade otro elemento inmersivo”. Ahora, los fans de Calico pueden por fin decorar sus almohadas y ventanas con los motivos “orgánicos y asimétricos” de Rachel, que imprime y pinta en su estudio antes de transferirlos digitalmente sobre los tejidos de su línea hermana Cope. Para su primera colección, que tiene los correspondientes papeles pintados, encontró inspiración en la floristería Saipua, en el norte de Nueva York, y en el paisaje alrededor de Hudson, donde Copes compró recientemente una casa de fin de semana. Los resultados incluyen uno de sus característicos estampados “palette” –con acuarelas grises, verdes y rosas apagados, así como escenas de flores silvestres y marmolados de inspiración japonesa que recuerdan las rocas desgastadas de los ríos. “Quería restablecer la sensación de estar en la naturaleza”, dice Rachel. “Crecí en Martha’s Vineyard y siempre estaba fuera con mi familia, así que estoy tratando de traer un poco de ese sentimiento a las casas”.

Calico Wallpaper
De izquierda a derecha: telas de su primera línea textil, la cual también incluye objetos como almohadas decorativas. © Cortesía de Calico Wallpaper.

La nueva línea también los impulsó a hacer el negocio más ecológico –Nick tiene experiencia en construcción ecológica, y con una hija de 2 años y un bebé en camino, ese cambio parecía más urgente que nunca. Ahora ofrecen papeles pintados con certificación LEED y utilizan pigmentos minerales para teñir el lino belga totalmente natural de sus textiles. Y lo que es suficientemente bueno para sus clientes lo es para ellos: el papel pintado y los accesorios para ventanas de sus colecciones más nuevas ya cuelgan en su apartamento Red Hook. “Ahora que el mural y las cortinas están instalados, ya puedo notar la diferencia en nuestra casa”, dice Rachel. “Es como un soplo de aire fresco”.