Cómo plantar en tu terraza si no tienes una maceta

La imaginación y el buen gusto son herramientas fundamentales a la hora de decorar tu terraza. La falta de presupuesto es a priori una dificultad, pero ni mucho menos un obstáculo insalvable.

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Si tienes la posibilidad de viajar por Marruecos, Cuba, México y tantos otros países descubrirás rincones llenos de ideas que te servirán de inspiración. Las latas de conservas, cubos de pintura, regaderas viejas, troncos de árboles ya secos, piedras volcánicas o botes de detergente colocados con cierta gracia complementarán las tradicionales macetas y harán que tu terraza sea la envidia del vecindario.

Los mercados de pulgas son siempre dignos de tener en cuenta. En cualquier ciudad cientos de objetos sin aparente valor pueden volver a la vida siempre que tengan un agujero para ayudar a drenar y evitar que se pudran las raíces.

A continuación, 5 ejemplos:

  1. Una botella de detergente no es en principio el envase soñado para tus geranios pero sus chillones colores ayudados por el efecto corrosivo del sol dan mucha vida si los cuelgas con alambres o cuerdas.
  1. Los troncos huecos son ideales para mezclar diferentes tipos de siemprevivas. Vigila el tamaño de las mismas para que cuando crezcan no queden desequilibradas.
  1. Es cierto que no todos vivimos junto al Teide o al Popocatépetl pero si tienes la oportunidad de conseguir una maceta hecha con piedra volcánica son preciosas para los cactus y no pesan nada.
  1. ¿Vas a tirar una cazuela vieja? Stop. Hazle un agujero, llénala de tierra y deja que el óxido la abone y le aporte belleza.
  1. Que andas flojo de presupuesto, el saco de arpillera no cuesta nada, sus sellos le aportan originalidad y son totalmente biodegradables. Hay un inconveniente: si pasa mucho tiempo, las raíces pueden atravesar el saco.

Dejen volar su imaginación y busquen la maceta perfecta.

Maceta pintada de cobalto en Chef Chaouen.

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