Blanca Fabré, la diseñadora que se encarga hasta de crear tus muebles

Cada semana, un personaje contesta a nuestro cuestionario y se deja fotografiar en la escalera de nuestra redacción, un lugar que invita a jugar. Blanca Fabré nos aclara los entresijos de su estudio y su forma de trabajar, componiendo (casi) todo.

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Blanca Fabre
Blanca Fabré posa en la escalera de nuestra redacción.

Pocos días después de realizar esta entrevista, Blanca Fabré cogía un vuelo rumbo a Japón. Ella misma lo reconoce: le apasiona viajar. Puede que haya visitado tantos países como estilos diferentes ha utilizado según el espacio y el cliente. Una cosa está clara: esta diseñadora de interiores está abierta a todo. Incluso a responder nuestras preguntas y posar en #laescalera de nuestra redacción.

¿Es una persona diurna o nocturna? Nocturna, aunque no soy muy de salir por las noches, no es tanto por horarios sino porque es cuando mi mente está más activa y soy más creativa.

¿Qué quería ser de pequeña, aparte de su profesión actual? Todas las que estuvieran relacionadas con el arte y el diseño, me planteé estudiar gemología y diseño de joyas y escenografía.

¿Cuándo se dio cuenta de a qué se quería dedicar? Es una profesión que he vivido muy de cerca desde que soy niña y he crecido con ella. Siempre me he fijado en la arquitectura y los pequeños detalles, me fascinaban.

¿Qué hay siempre en su mesilla de noche? Cajitas, libros y un trébol de cristal de 4 hojas antiguo que me regaló mi madre.

¿Sin qué no puede salir de casa? Tristemente, no puedo salir sin el móvil.

Los muebles, ¿de diseño moderno o vintage? De diseño.

¿Cuál es su objeto favorito en la casa? Los candelabros y objetos de cristales de roca y gemas.

¿Y la estancia? Baños, cocina, biblioteca… En realidad cualquier estancia bien hecha y con personalidad.

¿Qué libro está leyendo ahora? Uno sobre Japón y su cultura, se llama El elogio de la sombra.

De las ciudades en las que ha estado, ¿cuál es la que más le ha impactado arquitectónicamente hablando? Birmania, tiene una arquitectura 100% distinta a la que podemos encontrar en el resto del mundo.

¿Y la construcción que le ha dejado boquiabierta? La cúpula del Reichstag de Norman Foster en Berlín.

¿Qué ciudad le gustaría visitar? La Habana, creo que en estos próximos años va a sufrir un gran cambio y me gustaría ser espectadora de él.

¿Qué edificio quiere ver en persona? La casa de cristal de Phillip Johnson.

¿A quién considera su héroe/heroína? No podría elegir, además, como dijo David Bowie, “podemos ser héroes sólo por un día”.

El café, ¿en vaso o en taza? No bebo café pero siempre lo bebería en taza, es más romántico, no me gusta que se pierdan las tradiciones.

¿Cuál es su mayor logro en la vida? Todavía no puedo valorarlo, me quedan muchas experiencias por vivir.

¿Qué época histórica le gustaría haber vivido? Me encanta jugar a ese juego… ¡Todas! Soy muy curiosa y me encantaría ver cómo se ha vivido en las diferentes épocas y civilizaciones, entender su modo de vida y costumbres. Me fascina la sofisticación de los años 20 en Nueva York y Chicago, finales del XVIII y principios del XIX en Londres, la antigua Roma, Grecia, Mesopotamia y el futuro dentro de 500 años.

¿Qué hace en su tiempo libre? Viajo todo lo que puedo, es la gran pasión de mi vida. El día a día soy una persona tranquila, me gusta el cine, pasear por un mercadillo tipo rastro, voy a museos, disfruto de la naturaleza y recorro todos los restaurantes de la ciudad ya que me encanta la gastronomía.

¿Practicidad o estética? Lo ideal es la unión de ambas, pero si lo práctico es muy, muy feo, me sacrifico por la estética [risas].

¿Una obra pictórica que le haya marcado? Puedo estar horas frente a El jardín de las delicias [el tríptico de El Bosco], siempre encuentro algo nuevo en un detalle que no había observado anteriormente. No es la obra que tendría en mi casa pero me impacta lo moderna que es para la época.

Define sus trabajos como con una gran fuerza arquitectónica, ¿cómo combina ese impacto inicial con un espacio que resulta acogedor? Cuando hablo de la importancia de la arquitectura es más el tema de mantener lo que hay y cuidar mucho toda esa creación. Cuando decoras puedes elegir los muebles más bonitos del mundo, que si la caja no es buena nunca vas a conseguir lo que te propones. A mí lo que más me gusta de mi trabajo es diseñar el espacio, luego lo que metas dentro puede ayudar a que sea increíble. Pero a veces no hay que destrozar lo que hay. Si yo cojo una casa con unos pavimentos maravillosos o un artesonado genial me parece un delito por mi ego o concepto cargarme algo con un valor arquitectónico. El aspecto exterior te marca, no tienes por qué seguir la misma línea pero hay que conservar los orígenes.

¿Qué materiales considera imprescindibles en un espacio? Los mármoles, las piedras calizas, aunque son más complicadas de trabajar porque sufren más, las maderas, metales, que siempre tratamos para tener dentro del material noble diferentes gamas de color.

¿Usan sus objetos para el diseño de interiores? Claro. Nos dedicamos a un sector de alta decoración y creamos, aparte de la estructura, los muebles a medida. No quiere decir que todo el mobiliario esté diseñado, también compro antigüedades, puedo asesorar en comprar arte… Depende de las necesidades del cliente. A mí lo que me encantaría es que el cliente sienta al final que es su casa. Igual que hay interioristas con un sello muy definido, yo prefiero que el estilo me lo marque el cliente. No me gusta imponer. Además tengo mil estilos distintos, si tuviese todo el dinero del mundo me haría ocho casas diferentes.

¿Cuándo decidió volar por si sola? Yo estuve dos años trabajando con Patricia Sanchiz, que es mi madre, y tres años con Pascua Ortega, que es mi tío. Empecé mi primera obra en el estudio de Pascua, fue muy generoso pues no es una práctica muy habitual si estás en el estudio de otra persona. Después me fue surgiendo el trabajo y no podía mantener las dos cosas. Cuando eres una persona creativa es muy complicado seguir las líneas de otro creativo. Un estudio al final eres tú, aunque el equipo es importantísimo todos tienen que seguir tu línea. La ambición siempre te hace irte hacia algo tuyo, personal.

¿En qué proyectos está embarcada ahora? Estoy haciendo dos oficinas y una casa en Madrid y casas en Bilbao, Sevilla, Barcelona y Málaga.

Blanca Fabré
Dice que no le gusta posar, pero Blanca Fabré lo hizo de fábula en la escalera de nuestra redacción.

Fotografía Pablo Lorente